El Picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus Olivier) representa actualmente, la amenaza más importante a miles y miles de palmeras plantadas en jardines públicos y privados de todo el área mediterránea.
Originaria del Sureste Asiático y la Polinesia, donde convive en equilibrio con sus depredadores naturales, los primeros daños se detectan en los palmerales datiliferos de la Península Arábiga en 1986. En 1993 se constatan los primeros daños en Egipto y de ahí, ligado siempre al comercio de planta ornamental, se expande poco a poco a Italia, Francia y España.







